No podía ser cierto, ¿iba a cortar conmigo? No quería preguntar, solo tartamudeaba y jadeaba sin cesar, hasta que tuve valor y le pregunté '¿Qué te ocurre?'. Él ya llorando me dijo: Mi padre... le han ofrecido trabajar en Ceuta, en una gran empresa... Y debo irme con él.
Mis ojos se humedecieron, más bien, se inundaron de mis lágrimas, una pequeña parte de mi estaba aliviada a causa de mi pensamiento de que él rompiese conmigo, pero claro que lo recapacitaba y era prácticamente lo mismo... Nunca tuve una relación a distancia, no sabía si era buena idea... aunque en estos pensamientos que tenía Ramón no me dijo nada, se quedó en silencio... Yo blanca y fría le cogí la mano.
Se abalanzó a mis brazos y lloraba sobre mi hombro, nunca le vi así, no sabía si lloraba porque se iba o porque me abandonaba.
Le ofrecí ir a dormir a mi casa, sabía que necesitaba mucho apoyo y esa tarde no bastaba. Durmió en mi cuarto, mi madre no aprobaba la idea, pero al final me dejó, se fiaba de mi, aunque con la condición de dormir en camas diferentes, claro está.
A las tres de la mañana se acurrucó en mi cama, no sabía por qué y tenía miedo de que mi madre apareciera, pero no me importaba aparte de quererle, estaba más feliz, él había dejado de llorar y por fin vi una pequeña y ligera sonrisa.
Desperté, estaba dormido, mi nariz junto a su nariz, nunca vi nada más hermoso, quería besarle, pero no quería despertarle, por lo que me aguanté las ganas. Al rato, cerré los ojos y dormí un poco más.
Eran las doce del mediodía, nos vestimos y dimos un paseo, Ramón seguía triste, no es fácil dejar la ciudad así de repente. Injusto, era muy injusto... pregunté '¿Cuándo te irás?' con un tono tristón, él respondió 'Dentro de un mes o así... puede que menos'.
Le abracé... No quería que se marchase, por fin era feliz...
martes, 13 de diciembre de 2011
lunes, 12 de diciembre de 2011
7. ¿Tú?
Me giré, y pregunté ¿Quién eres?; No le conocía, pero me sonaba de algo, era una chica de unos 24 o 25 años. Ella sorprendida de que no la reconociera me respondió: 'Soy tu prima lejana, hacía años que no me veías y solo quería darte la nota para crear suspense, pero... ¿En serio no te acuerdas de mi?'.
Ya la reconocí, era mi prima Esperanza, tan graciosa como siempre...
Al parecer vino a mi ciudad para visitarnos, como no conocía la ciudad, decidí enseñarle alguna zona.
A las horas me preguntó '¿Qué pensaste cuando te llegó la nota? ¿Pensaste que era un chico? ¿Y que tal de chicos? Es que como hace tanto que no contactábamos pues tengo curiosidad'. Ya que estaba tan cansada de ella decidí decirle que no tenía nada con nadie, y que no me gustaba nadie. Ella triste me contestó 'Que pena, con lo guapa que eres, con tu pelo pelirrojo y tus verdes ojos preciosos ¿no encuentras nada?
Para no contestar decidí preguntar yo '¿Y tú? ¿No tienes ningún noviete ni nada? Ella respondió 'Uy sí, estoy prometida y muy feliz y blablablabla...' No quise escuchar más, ya sé por qué no la recordaba.
Pasaron unos días y mi prima se había alojado en el sofá de mi casa, ya me cansaba, pero esa tarde no me iba a fastidiar, había quedado con Ramón, le extrañaba, y faltaría poco para nuestro primer mes juntos.
Lo vi, estaba raro, tenía los ojos un poco llorosos, me preocupaba.
Al rato le pregunté, ¿Qué te ocurre? Él me respondió 'Tenemos que hablar, esto es verdaderamente serio'...
Tenía... Miedo.
Ya la reconocí, era mi prima Esperanza, tan graciosa como siempre...
Al parecer vino a mi ciudad para visitarnos, como no conocía la ciudad, decidí enseñarle alguna zona.
A las horas me preguntó '¿Qué pensaste cuando te llegó la nota? ¿Pensaste que era un chico? ¿Y que tal de chicos? Es que como hace tanto que no contactábamos pues tengo curiosidad'. Ya que estaba tan cansada de ella decidí decirle que no tenía nada con nadie, y que no me gustaba nadie. Ella triste me contestó 'Que pena, con lo guapa que eres, con tu pelo pelirrojo y tus verdes ojos preciosos ¿no encuentras nada?
Para no contestar decidí preguntar yo '¿Y tú? ¿No tienes ningún noviete ni nada? Ella respondió 'Uy sí, estoy prometida y muy feliz y blablablabla...' No quise escuchar más, ya sé por qué no la recordaba.
Pasaron unos días y mi prima se había alojado en el sofá de mi casa, ya me cansaba, pero esa tarde no me iba a fastidiar, había quedado con Ramón, le extrañaba, y faltaría poco para nuestro primer mes juntos.
Lo vi, estaba raro, tenía los ojos un poco llorosos, me preocupaba.
Al rato le pregunté, ¿Qué te ocurre? Él me respondió 'Tenemos que hablar, esto es verdaderamente serio'...
Tenía... Miedo.
viernes, 2 de diciembre de 2011
6. ¿Quién será?
Ya era por la tarde, decidí abrir la nota, había algo muy extraño, no sé en que idioma estaba, lo ignoré. Leí la nota:
-''Hola Ana, soy la persona que va a abrirte un mundo, te enseñará nuevas fronteras, nuevas oportunidades y a ver de otra forma todas tus situaciones. Me conoces poco, pero yo a ti mucho, me gustaría verte en la Biblioteca Pública el viernes a al lado de uno de los leones del portal... Llevaré un sombrero gris con una cinta roja, espero que vengas...''
¿Quién era? ¿Por qué me escribió eso? ¿Era un admirador? ¿Una broma? ¿Una oportunidad? Estaba confusa, por lo que decidí llamar a mi amiga Leire. {Leire y yo somos amigas desde muy pequeñas y es a la única que nunca he perdido.} Se lo conté todo, ella como es muy curiosa y le encanta el misterio, me dijo que fuera, a mi me aterrorizaba, ya que soy un poco tímida y no sabía quién era.
Era viernes, no conté nada a Chad, ni a Ramón, ni a Ham, temía que me dijeran algo.
Eran las 16:53, estaba casi llegando a la biblioteca, le pedí a Leire que me acompañara y cuando llegamos a una esquina que estaba al lado de la biblioteca, se paró y me dijo, ya he hecho una parte contigo, ahora te toca a ti sola. Tragué saliva y me dirigí hacia el portal, sola.
Llegué no veía a nadie, esperé, y empecé a fijarme en unas frases que ponía un cartel del portal... cuando, de repente, noto que alguien me toca el hombro y me dijo ''Ana, ¿eres tú?', sin mirar respondí con un tono dulce y suave ''Sí''... asustada me giré, no creía que iba a ser esa persona, esa persona llamada...
-''Hola Ana, soy la persona que va a abrirte un mundo, te enseñará nuevas fronteras, nuevas oportunidades y a ver de otra forma todas tus situaciones. Me conoces poco, pero yo a ti mucho, me gustaría verte en la Biblioteca Pública el viernes a al lado de uno de los leones del portal... Llevaré un sombrero gris con una cinta roja, espero que vengas...''
¿Quién era? ¿Por qué me escribió eso? ¿Era un admirador? ¿Una broma? ¿Una oportunidad? Estaba confusa, por lo que decidí llamar a mi amiga Leire. {Leire y yo somos amigas desde muy pequeñas y es a la única que nunca he perdido.} Se lo conté todo, ella como es muy curiosa y le encanta el misterio, me dijo que fuera, a mi me aterrorizaba, ya que soy un poco tímida y no sabía quién era.
Era viernes, no conté nada a Chad, ni a Ramón, ni a Ham, temía que me dijeran algo.
Eran las 16:53, estaba casi llegando a la biblioteca, le pedí a Leire que me acompañara y cuando llegamos a una esquina que estaba al lado de la biblioteca, se paró y me dijo, ya he hecho una parte contigo, ahora te toca a ti sola. Tragué saliva y me dirigí hacia el portal, sola.
Llegué no veía a nadie, esperé, y empecé a fijarme en unas frases que ponía un cartel del portal... cuando, de repente, noto que alguien me toca el hombro y me dijo ''Ana, ¿eres tú?', sin mirar respondí con un tono dulce y suave ''Sí''... asustada me giré, no creía que iba a ser esa persona, esa persona llamada...
jueves, 24 de noviembre de 2011
5. Siento
En esos momentos, sentí que todo se desmoronaba, el amor, la tristeza y la desesperación se habían juntado en mi interior, estaba deprimida, mis lágrimas caían solas...
Había caído enferma, estaba deprimida y no quería ver a nadie. Ham preocupado vino a mi cuarto, se sentó en un lado de mi cama y me preguntó ''¿Qué te ocurre? Cuando estás mala no tienes esa cara...'' Por desgracia tenía demasiada razón, por lo que, tuve que contarle todo. Él me dijo que me intentaría ayudar, no sabía si confiar en él o no.
Al día siguiente, Ham vino corriendo hacia mi, con una sonrisa en la cara. Al perecer consiguió convencer a Ramón que Chad no era más que mi amigo, ¿por qué pensó que era mi amante? ¿Acaso no tiene la suficiente confianza en mi? Empecé a ofuscarme, a enfadarme, y a molestarme.
Vino a mi casa por la tarde, me vio molesta y con curiosidad vino a preguntarme. Le contesté '¿'Eres tan desconfiado que piensas que te engaño con otro? Si un amigo necesita ayuda y se queda con él una tarde ¿es malo eso?''. Pálido, Ramón se disculpó, nunca me había visto enfurecida.
Pasaron unos días y las cosas se solucionaron con Ramón, Chad y yo fuimos muy amigos y Sara ya no existía para mi.
Era martes, me dirigía hacia clase y fui primero a mi taquilla a por los libros, cuando la abrí vi una nota extraña, no se de quién era, la letra era rara, pero no quise leer su contenido hasta esa tarde...
Había caído enferma, estaba deprimida y no quería ver a nadie. Ham preocupado vino a mi cuarto, se sentó en un lado de mi cama y me preguntó ''¿Qué te ocurre? Cuando estás mala no tienes esa cara...'' Por desgracia tenía demasiada razón, por lo que, tuve que contarle todo. Él me dijo que me intentaría ayudar, no sabía si confiar en él o no.
Al día siguiente, Ham vino corriendo hacia mi, con una sonrisa en la cara. Al perecer consiguió convencer a Ramón que Chad no era más que mi amigo, ¿por qué pensó que era mi amante? ¿Acaso no tiene la suficiente confianza en mi? Empecé a ofuscarme, a enfadarme, y a molestarme.
Vino a mi casa por la tarde, me vio molesta y con curiosidad vino a preguntarme. Le contesté '¿'Eres tan desconfiado que piensas que te engaño con otro? Si un amigo necesita ayuda y se queda con él una tarde ¿es malo eso?''. Pálido, Ramón se disculpó, nunca me había visto enfurecida.
Pasaron unos días y las cosas se solucionaron con Ramón, Chad y yo fuimos muy amigos y Sara ya no existía para mi.
Era martes, me dirigía hacia clase y fui primero a mi taquilla a por los libros, cuando la abrí vi una nota extraña, no se de quién era, la letra era rara, pero no quise leer su contenido hasta esa tarde...
martes, 22 de noviembre de 2011
4. Cambios
Lunes, horrible y frío lunes, el cual no me dejó 'disfrutar' de mi domingo lleno de estudio. Estaba triste, mi chico no estaba conmigo, se me hacía raro llamarle 'mi chico'... Ya no me importaba ni Chad, ni Sara, ni los demás, era feliz y nada me lo impedía.
Pasaron un par de semanas, estaba en un cambio de clase, en las taquillas, cuando de repente apareció Chad con cara apenada. Le saludé y le pregunte cómo le iba, me respondió ''Pues no muy bien, he roto con Sara, me ha hecho mucho daño... Y quería disculparme, no sabía que tú no querías joderme, sino ayudarme''. Sonreí, por fin la guarra tuvo su venganza, aunque yo no hiciera nada, le pregunté por qué rompió con ella y me contestó ''Estaba muy rara últimamente, y me he dado cuenta que solo fingía ser como yo para poder pillar cacho. Pero al parecer no tenía suficiente y me ha engañado con cinco chicos...''
¿CINCO? ¿En un mes? Esa chica no era normal.
Quedé con él por la tarde, quería animarle. Le llevé a un parque donde había algunas atracciones en las que montar por causa de una feria. Me lo pasé muy bien, y me di cuenta que merecía la pena mantener amistad con él. A final de la tarde, Ramón me llamó y escuchó la voz de Chad, se alarmó, me chilló y colgó. No sabía que pensar.
lunes, 21 de noviembre de 2011
3. Desesperación
Sábado, nueve de la mañana, estaba feliz, con una sonrisa de oreja a oreja, aunque me desperté por un grito. Mi madre. Al parecer le estaba echando la bronca a mi hermano Francisco, pero nosotros le llamamos Ham menor de un año que yo (es decir tiene catorce años); por sus malas notas. [No creáis que es por ser un ''malote'' que se salta las clases, para nada]. Entré a su cuarto, estaba deprimido, le pregunté que le pasaba y me respondió ''Mamá me ha quitado el tetris... EL TETRIS!! No puedo vivir sin el... No me sorprendí, mi hermano, era así... Así estuvo durante horas diciendo frases como ''Todo menos mi tetris'' ''Me ha creado dependencia'' etc. Insoportable.
Esa noche había quedado con Ramón pero tuve que llevarme a mi hermano por obligación y desesperación de mi madre, la comprendía.
Eran las seis de la tarde, vi a Ramón, me besó. Ham con cara de asombro empezó a chillar ''LO SABÍA! ESTÁIS JUNTOS! '' Como si no fuera evidente...
Fuimos a una sala de recreativos para que Ham estuviera a gusto y Ramón y yo a solas. Era feliz, no sé por qué nunca me había fijado en él antes.
Todo fue como la seda hasta que salimos y nos cruzamos con la 'parejita', sí, con Sara y Chad. Nos vieron a Ramón y a mi de la mano, Sara como de costumbre puso su cara de asco y soltó ''Sí, yo tengo el premio gordo'' me guiñó un ojo y me sacó la lengua pero era con un aire de desprecio.
Esa noche había quedado con Ramón pero tuve que llevarme a mi hermano por obligación y desesperación de mi madre, la comprendía.
Eran las seis de la tarde, vi a Ramón, me besó. Ham con cara de asombro empezó a chillar ''LO SABÍA! ESTÁIS JUNTOS! '' Como si no fuera evidente...
Fuimos a una sala de recreativos para que Ham estuviera a gusto y Ramón y yo a solas. Era feliz, no sé por qué nunca me había fijado en él antes.
Todo fue como la seda hasta que salimos y nos cruzamos con la 'parejita', sí, con Sara y Chad. Nos vieron a Ramón y a mi de la mano, Sara como de costumbre puso su cara de asco y soltó ''Sí, yo tengo el premio gordo'' me guiñó un ojo y me sacó la lengua pero era con un aire de desprecio.
domingo, 20 de noviembre de 2011
2. Venganza.
Eran las 7 de la mañana, como de costumbre me preparé para ir al instituto. Estaba de mejor humor, iba por fin a vengarme y que Sara recibiera su merecido. En clase no podía parar de pensar la cara que pondría Sara. En el recreo me reuní con Chad y le dije que quería decirle una cosa y más tarde enseñar el porqué, él me cortó y dijo ''Antes de eso, no se como decirlo... Me ha contado Sara que quieres romper nuestra relación, que la has amenazado y demás... No quiero volver a verte''. Se marchó, me quedé sola mirando a Sara mientras abrazaba a Chad y me ponía cara de desprecio, lloré y me enfurecí. Esa misma tarde quedé con mi mejor amigo Ramón, el cual llevaba muchísimo tiempo sin verle ni a hablarle porque se cambió de instituto y le conté todo. Cuando se lo conté, se quedó pálido, yo no sabía por qué estaba así, me dio una nota, me dijo ''Ábrelo esta noche, no ahora'' y se fue. Eran las diez de la noche, y decidí abrir la nota y leerla. Ponía:
<<Querida Ana, no se como contarlo, decirlo o explicarlo... Hace tanto tiempo que no sabía nada de ti que no creo que fuera buena idea decírtelo al momento. Te quiero desde el día en el que te conocí, te vi y pensé que eras hermosa, y cuando hablé contigo por primera vez ya me quedó claro que eras la chica de mis sueños... Han pasado cuatro años desde que ocurrió ese momento, pero no puedo dejar de pensar eso, te quiero y te extraño.>>
No me lo podía creer, no tenía ni idea, me sentía culpable, no sabía nada, si lo hubiera sabido no le hubiera contado todo sobre Chad y mi amor platónico hacia él. Estaba confusa, me fui a dormir, eran la una y veinticinco de la mañana, no podía conciliar el sueño.
Ramón se sentiría mal, así que quería quedar la tarde siguiente con el, era viernes, un buen día pero puede que este no tanto... Eran las cinco de la tarde, quedé con él en una pequeña cafetería en la que solíamos quedar siempre antes. Le vi, tenía los ojos llorosos, hinchados, tenía ojeras y no tenía su típica preciosa sonrisa en su cara. Estaba preocupada, le pedí perdón por todo lo que le conté. Agradeció mis disculpas. Pasé una agradable tarde con él. Me llevó a un sitio que decía que era su favorito, un bonito parque junto a un río, nos sentamos en un banco para ver el atadecer, tenía un poco de frío y me abrazó. No sabía lo que me pasaba pero sentía unas cosquillas en el estómago, le miré, me sonrojé, él se acercaba lentamente hacia mi, mis labios casi rozaban con los suyos, Chad ya no ocupaba mis pensamientos. Me besé con Ramón, nunca lo había imaginado, Ramón, mi mejor amigo, al que siempre le he contado todo, ¿besándose conmigo? No lo creía, fue la mejor sensación que había tenido en mi vida.
<<Querida Ana, no se como contarlo, decirlo o explicarlo... Hace tanto tiempo que no sabía nada de ti que no creo que fuera buena idea decírtelo al momento. Te quiero desde el día en el que te conocí, te vi y pensé que eras hermosa, y cuando hablé contigo por primera vez ya me quedó claro que eras la chica de mis sueños... Han pasado cuatro años desde que ocurrió ese momento, pero no puedo dejar de pensar eso, te quiero y te extraño.>>
No me lo podía creer, no tenía ni idea, me sentía culpable, no sabía nada, si lo hubiera sabido no le hubiera contado todo sobre Chad y mi amor platónico hacia él. Estaba confusa, me fui a dormir, eran la una y veinticinco de la mañana, no podía conciliar el sueño.
Ramón se sentiría mal, así que quería quedar la tarde siguiente con el, era viernes, un buen día pero puede que este no tanto... Eran las cinco de la tarde, quedé con él en una pequeña cafetería en la que solíamos quedar siempre antes. Le vi, tenía los ojos llorosos, hinchados, tenía ojeras y no tenía su típica preciosa sonrisa en su cara. Estaba preocupada, le pedí perdón por todo lo que le conté. Agradeció mis disculpas. Pasé una agradable tarde con él. Me llevó a un sitio que decía que era su favorito, un bonito parque junto a un río, nos sentamos en un banco para ver el atadecer, tenía un poco de frío y me abrazó. No sabía lo que me pasaba pero sentía unas cosquillas en el estómago, le miré, me sonrojé, él se acercaba lentamente hacia mi, mis labios casi rozaban con los suyos, Chad ya no ocupaba mis pensamientos. Me besé con Ramón, nunca lo había imaginado, Ramón, mi mejor amigo, al que siempre le he contado todo, ¿besándose conmigo? No lo creía, fue la mejor sensación que había tenido en mi vida.
domingo, 6 de marzo de 2011
1.Amor prohibido
Me llamo Ana, soy una chica cualquiera, con pocos amigos y codeándome con la gente rara. Era un frío día de Noviembre, presentí que ese día iba a cambiarme la vida, casualmente llegó un chico nuevo. Era curioso por lo que me presenté:
-''Hola. ¿Eres nuevo?''. le pregunté.
-Sí, me llamo Chad, tengo 16 años y me acabo de mudar.... Así seguimos la conversación hasta que le presenté a mis amigos. Parecía feliz por haber encontrado a alguien con quien charlar. Cuando era la hora de marcharnos a casa, sentí nostalgia y deseos por verle otra vez aunque solo hubieran pasado 5 minutos. No me lo creía, era imposible, ¿cómo puedo sentir ese sentimiento tan horrible dentro de mí?, estaba destrozada.
Han pasado unas semanas desde que lo conocí y cada vez le quería más. Esta tarde había quedado con él y le iba a decir todo lo que yo sentía y esperaba que el me lo dijera también.
Nos vimos, le di dos besos y me dijo '' Te tengo que confesar una cosa muy importante '', el corazón me iba a mil por hora, pensaba que hoy iba a ser el día más feliz de mi vida, yo le contesté con un tono un tanto inquietante '' ¿el qué? '' me respondió '' Hoy, le voy a decir a Sara que la amo''. Yo anonadada le dije que me parecía estupendo. Chad se marchó a por Sara mientras yo dejaba caer las lágrimas que me salían de mis ojos. Sara fue una antigua amiga mía, pero ahora es una zorra con pintas de barbie y lo peor aún siempre me quitaba todo, y , esta vez no quería que me quitara a mi único amor.
Por la noche Chad me llamó y me dijo que lo consiguió y que ahora estaba saliendo con Sara. Me partió el corazón, pero él no tenía la culpa y yo ocultando mi llanto le respondí con un mentiroso tono alegre ''Me parece genial, que duréis mucho tiempo'', colgué y me puse a llorar en mi cama, a las horas me dormí, me desperté a las 7 como siempre, pero esta vez no salí sonriente para ver a mi amor, solo salí sonriente para ocultar mi dolor. En el recreo los vi, juntos, cogidos de la mano, enamorados,... solo se me ocurrió decir, ''Enhorabuena Sara, te has llevado el premio gordo'', me fui y no les volví a ver en todo el día...
Pasaron unas semanas desde aquel horrible día, era un miércoles, para mí el peor día de la semana, lo cual no me alegraba mucho. Cuando llegué al instituto una conocida no muy amiga mía llamada Almudena vino corriendo hacia mi. Parecía traer noticias, me dijo: ''Ana, ¿sabes qué? He visto a Sara besar a uno, ¡que no es Chad!, creo que es de bachiller, está muy bueno, pero no se lo digas a nadie, que sino me la voy a cargar...'' Y así siguió hablando pero no escuché más, ¿cómo puede serle infiel al chico más perfecto de todos? Muy enfadada, fui a hablar con ella.
''SARA!!'' Le grité; ''¿Cómo le has podido hacer eso a Chad?'' pregunté. Ella con cara de sorpresa preguntó ''¿El qué?'', ''No te hagas la tonta, le has sido infiel!'' le respondí. Sara puso cara de odio y desprecio, me cogió del cuello de mi camisa y me amenazó diciendo ''Como digas algo a alguien te enterarás, me vengaré y tu vida será más ruin que la que tienes ya''. Me soltó, y se marchó.
Era el mismo miércoles, pero por la tarde. Había terminado mis tareas y estaba escuchando <My heart is broken> de Evanescence, uno de los grupos favoritos de Chad. Estaba pensando en por qué le podían hacer eso a Chad, no me lo creía, yo nunca le haría eso... Al cabo de unas horas se me ocurrió una idea, Sara no quería que yo le dijera a Chad lo que hizo, ni a nadie, pero no dijo nada de mostrar. Se me ocurrió un plan, no era muy propio de mi ser tan vengativa, pero sentía mucho odio.
-''Hola. ¿Eres nuevo?''. le pregunté.
-Sí, me llamo Chad, tengo 16 años y me acabo de mudar.... Así seguimos la conversación hasta que le presenté a mis amigos. Parecía feliz por haber encontrado a alguien con quien charlar. Cuando era la hora de marcharnos a casa, sentí nostalgia y deseos por verle otra vez aunque solo hubieran pasado 5 minutos. No me lo creía, era imposible, ¿cómo puedo sentir ese sentimiento tan horrible dentro de mí?, estaba destrozada.
Han pasado unas semanas desde que lo conocí y cada vez le quería más. Esta tarde había quedado con él y le iba a decir todo lo que yo sentía y esperaba que el me lo dijera también.
Nos vimos, le di dos besos y me dijo '' Te tengo que confesar una cosa muy importante '', el corazón me iba a mil por hora, pensaba que hoy iba a ser el día más feliz de mi vida, yo le contesté con un tono un tanto inquietante '' ¿el qué? '' me respondió '' Hoy, le voy a decir a Sara que la amo''. Yo anonadada le dije que me parecía estupendo. Chad se marchó a por Sara mientras yo dejaba caer las lágrimas que me salían de mis ojos. Sara fue una antigua amiga mía, pero ahora es una zorra con pintas de barbie y lo peor aún siempre me quitaba todo, y , esta vez no quería que me quitara a mi único amor.
Por la noche Chad me llamó y me dijo que lo consiguió y que ahora estaba saliendo con Sara. Me partió el corazón, pero él no tenía la culpa y yo ocultando mi llanto le respondí con un mentiroso tono alegre ''Me parece genial, que duréis mucho tiempo'', colgué y me puse a llorar en mi cama, a las horas me dormí, me desperté a las 7 como siempre, pero esta vez no salí sonriente para ver a mi amor, solo salí sonriente para ocultar mi dolor. En el recreo los vi, juntos, cogidos de la mano, enamorados,... solo se me ocurrió decir, ''Enhorabuena Sara, te has llevado el premio gordo'', me fui y no les volví a ver en todo el día...
Pasaron unas semanas desde aquel horrible día, era un miércoles, para mí el peor día de la semana, lo cual no me alegraba mucho. Cuando llegué al instituto una conocida no muy amiga mía llamada Almudena vino corriendo hacia mi. Parecía traer noticias, me dijo: ''Ana, ¿sabes qué? He visto a Sara besar a uno, ¡que no es Chad!, creo que es de bachiller, está muy bueno, pero no se lo digas a nadie, que sino me la voy a cargar...'' Y así siguió hablando pero no escuché más, ¿cómo puede serle infiel al chico más perfecto de todos? Muy enfadada, fui a hablar con ella.
''SARA!!'' Le grité; ''¿Cómo le has podido hacer eso a Chad?'' pregunté. Ella con cara de sorpresa preguntó ''¿El qué?'', ''No te hagas la tonta, le has sido infiel!'' le respondí. Sara puso cara de odio y desprecio, me cogió del cuello de mi camisa y me amenazó diciendo ''Como digas algo a alguien te enterarás, me vengaré y tu vida será más ruin que la que tienes ya''. Me soltó, y se marchó.
Era el mismo miércoles, pero por la tarde. Había terminado mis tareas y estaba escuchando <My heart is broken> de Evanescence, uno de los grupos favoritos de Chad. Estaba pensando en por qué le podían hacer eso a Chad, no me lo creía, yo nunca le haría eso... Al cabo de unas horas se me ocurrió una idea, Sara no quería que yo le dijera a Chad lo que hizo, ni a nadie, pero no dijo nada de mostrar. Se me ocurrió un plan, no era muy propio de mi ser tan vengativa, pero sentía mucho odio.
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