Sábado, nueve de la mañana, estaba feliz, con una sonrisa de oreja a oreja, aunque me desperté por un grito. Mi madre. Al parecer le estaba echando la bronca a mi hermano Francisco, pero nosotros le llamamos Ham menor de un año que yo (es decir tiene catorce años); por sus malas notas. [No creáis que es por ser un ''malote'' que se salta las clases, para nada]. Entré a su cuarto, estaba deprimido, le pregunté que le pasaba y me respondió ''Mamá me ha quitado el tetris... EL TETRIS!! No puedo vivir sin el... No me sorprendí, mi hermano, era así... Así estuvo durante horas diciendo frases como ''Todo menos mi tetris'' ''Me ha creado dependencia'' etc. Insoportable.
Esa noche había quedado con Ramón pero tuve que llevarme a mi hermano por obligación y desesperación de mi madre, la comprendía.
Eran las seis de la tarde, vi a Ramón, me besó. Ham con cara de asombro empezó a chillar ''LO SABÍA! ESTÁIS JUNTOS! '' Como si no fuera evidente...
Fuimos a una sala de recreativos para que Ham estuviera a gusto y Ramón y yo a solas. Era feliz, no sé por qué nunca me había fijado en él antes.
Todo fue como la seda hasta que salimos y nos cruzamos con la 'parejita', sí, con Sara y Chad. Nos vieron a Ramón y a mi de la mano, Sara como de costumbre puso su cara de asco y soltó ''Sí, yo tengo el premio gordo'' me guiñó un ojo y me sacó la lengua pero era con un aire de desprecio.
Aqui ya estoy enganchadoo! Yonki de Noa!
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