domingo, 29 de enero de 2012

11. Curiosidad

En la cajita había un papel y pétalos de rosa. No se por qué pero sonreí '¿Alguien se ha acordado de mí en San Valentín?' pensé. Abrí la notita (el papel) era un papel con los bordes quemados, me encantaba; leí:

 <<Hola Ana, feliz día de San Valentín quería decirte que te amo, desde el primer día en el que te vi, tus ojos, tu pelo, tu todo... Eres perfecta, ¿puedo verte esta tarde en el parque apartado de las ruinas? A las 7 por favor. Atentamente: tu admirador.>>

No me lo esperaba, más cartas, más misterio. Como fuera mi prima otra vez es que la mataba. Estuve toda esa mañana, todas las clases e incluso recreo pensando en la nota. ¿Era una broma? Esperaba que no, por lo menos olvidé a Ramón esos instantes.
Nerviosa y confusa. Manos sudadas se hallaban, y no podía dejar de pensar en eso.
Se lo comenté a Ham, a él no le parecía una buena idea, podía ser peligroso decía. '¿Peligroso? No me hagas reír.' comenté.

Las 18:55 estaba muy tensa, ¿Quién será? ¿Cómo será? preguntaba sin cesar.
De repente oí un ruido me giré. Era un hombre, de unos treinta años supongo, estaba oscuro por lo que no le veía bien. Como supuse que no sería él me di la vuelta. Entonces un golpe recibí en mi cabeza dejándome inconsciente.

Desperté, estaba en un lugar desconocido, estaba asustada. Tenía rajas en mis brazos y piernas, y alguna marca de quemadura que otra. Estaban mis brazos y piernas atados en una silla, en un sótano desconocido. ¿¡El admirador es un secuestrador!? pensé. No, no me lo creía, ¿por qué a mí? Nunca imaginé que me pasaría esto. Empecé a llorar silenciosamente. ¿Iba a morir? ¿Ser violada? Temblaba.
Miré al frente, habían palabras escritas en la pared ''CAÍSTE EN LA TRAMPA'' ponía. 
Mis pulsaciones iban a mil por hora, me agobiaba, apenas podría respirar.

De repente, se escuchan unos pasos por detrás, giro la cabeza, ahí vi a mi supuesto secuestrador. Asustada, reconocí su mirada, ¿quién es?  me preguntaba, de algo me sonaba.

miércoles, 25 de enero de 2012

10. Eterna soledad, curiosas sorpresas

Pasó una semana desde que Ramón se fue.
Me sentía sola, triste y amargada... Y solo hablaba con dos personas, Chad y Ham. Aunque uno me rompiera el corazón y otro fuera mi propio hermano, eran las personas en las que más confiaba.
Les contaba mis cosas, mis sentimientos TODO.

Cada tres días Ramón me llamaba... así unas 4 semanas... Pero cuando empezó Febrero ya no supe más de él. No paraba de llorar, le quería aún, estaba confusa '¿Se había fijado en otra? ¿Me ha engañado? ¿Ya no estamos juntos?' Paranoias me venían sin cesar.

Era 12 de Febrero, hacía frío, muchísimo frío... Me dirigía a la biblioteca y de repente me encontré con Chad, iba con un chico, era muy mono, poco común y parecía tímido... Como yo.
Me lo presentó, ¿su nombre? Ryan. Al parecer ellos dos también iban a estudiar a la misma biblioteca, aunque en Chad era muy raro.
13 de Febrero, y estuve hablando horas con Ryan, era muy simpático y escuchaba muy bien, me animó bastante y me dio la sensación que trabaríamos una muy buena amistad; solo que me deprimía bastante no tener a Ramón el día 14... El día de los enamorados, San valentín.

14 de Febrero, al parecer debería estar feliz, era SAN VALENTIN, Dios santo...
Era muy temprano, las 7:30 Am. pero aún así llamé a Ramón. Me cogió el teléfono y antes de que pudiera decir nada me dijo ''Ana, en serio, no puedo más, olvídame ódiame si es necesario pero no aparezcas más por mi vida porque ahora estoy mal sin poder estar a tu lado, la distancia me asusta, me mata.... Se que duele que te diga esto este día y que te haya ignorado este tiempo... pero no quiero nada más, por favor.'' Colgó, no podía parar de llorar estaba fatal, sentía impotencia. ¿Tanto para esto? Pensaba.

Aún así tuve fuerzas para ir al instituto, no estaba muy alegre, pero de repente apareció una cajita en mi pupitre. Le pregunté a una compañera de quién era y me respondió que un chico que iba muy tapado dejó eso muy temprano. Abrí la cajita y su contenido era...

lunes, 23 de enero de 2012

9.Trayecto hacia lo inesperado

Pasaron unos días desde que Ramón me dijera que se iba a mudar, aún no me hacía a la idea, y ¿eso significaría cortar? o ¿Él quiere seguir con esto? Me agobiaba.

Faltaban 5 días para que Ramón se fuera... no podía más no quería que se marchara, le necesitaba. Esa misma tarde quedé con él. Lo vi, corrí hacia él, le abracé, le besé. El con sus hermosos ojos me miraba, me sonreía y supongo que me amaba.
Toda esa tarde hablamos sobre dónde viviría y qué estudiaría, y demás. Luego yo le pregunté '¿Echarás de menos esta ciudad?' A lo que asintió, y volví a preguntar '¿Y a mí?' Sus ojos se empaparon, acarició mi mejilla y dijo 'Tú eres lo que más voy a extrañar y a necesitar, te quiero, esa es lo que digo'.
Estallé a llorar, estaba muy deprimida...

4 días... No quería.

3 días... No podía.

2 días... No creía.

1 día... No sentía nada peor que esa sensación, era la última noche que la pasaba en la ciudad y no le iba a ver...
De repente, alguien me llama, ¿Quién puede ser a estas horas? me pregunté; vi el número, era oculto, intrigada lo cogí... pregunté en voz baja 'Sí, hola ¿quién es?' y sonó esa dulce voz diciéndome 'Tontita mía, soy yo Ramón, asómate a tu balcón'. Colgó, me asomé y le vi. Bajé sigilosamente al jardín, donde él se encontraba. Le besé con ternura, mi mejor beso, el mejor beso... Pasé la noche con él, hasta las 5 de la mañana, él tenía que partir, pero antes de irse me dio una cajita, me dijo que no la abriera hasta que él me mandara un mensaje. Asentí, y me despedí de él, pero...



¿Para siempre?