domingo, 6 de marzo de 2011

1.Amor prohibido

Me llamo Ana, soy una chica cualquiera, con pocos amigos y codeándome con la gente rara. Era un frío día de Noviembre, presentí que ese día iba a cambiarme la vida, casualmente llegó un chico nuevo. Era curioso por lo que me presenté:
-''Hola. ¿Eres nuevo?''. le pregunté.
-Sí, me llamo Chad, tengo 16 años y me acabo de mudar.... Así seguimos la conversación hasta que le presenté a mis amigos. Parecía feliz por haber encontrado a alguien con quien charlar. Cuando era la hora de marcharnos a casa, sentí nostalgia y deseos por verle otra vez aunque solo hubieran pasado 5 minutos. No me lo creía, era imposible, ¿cómo puedo sentir ese sentimiento tan horrible dentro de mí?, estaba destrozada.

Han pasado unas semanas desde que lo conocí y cada vez le quería más. Esta tarde había quedado con él y le iba a decir todo lo que yo sentía y esperaba que el me lo dijera también.
Nos vimos, le di dos besos y me dijo '' Te tengo que confesar una cosa muy importante '', el corazón me iba a mil por hora, pensaba que hoy iba a ser el día más feliz de mi vida, yo le contesté con un tono un tanto inquietante '' ¿el qué? '' me respondió '' Hoy, le voy a decir a Sara que la amo''. Yo anonadada le dije que me parecía estupendo. Chad se marchó a por Sara mientras yo dejaba caer las lágrimas que me salían de mis ojos. Sara fue una antigua amiga mía, pero ahora es una zorra con pintas de barbie y lo peor aún siempre me quitaba todo, y , esta vez no quería que me quitara a mi único amor.
Por la noche Chad me llamó y me dijo que lo consiguió y que ahora estaba saliendo con Sara. Me partió el corazón, pero él no tenía la culpa y yo ocultando mi llanto le respondí con un mentiroso tono alegre ''Me parece genial, que duréis mucho tiempo'', colgué y me puse a llorar en mi cama, a las horas me dormí, me desperté a las 7 como siempre, pero esta vez no salí sonriente para ver a mi amor, solo salí sonriente para ocultar mi dolor. En el recreo los vi, juntos, cogidos de la mano, enamorados,... solo se me ocurrió decir, ''Enhorabuena Sara, te has llevado el premio gordo'', me fui y no les volví a ver en todo el día...

Pasaron unas semanas desde aquel horrible día, era un miércoles, para mí el peor día de la semana, lo cual no me alegraba mucho. Cuando llegué al instituto una conocida no muy amiga mía llamada Almudena vino corriendo hacia mi. Parecía traer noticias, me dijo: ''Ana, ¿sabes qué? He visto a Sara besar a uno, ¡que no es Chad!, creo que es de bachiller, está muy bueno, pero no se lo digas a nadie, que sino me la voy a cargar...'' Y así siguió hablando pero no escuché más, ¿cómo puede serle infiel al chico más perfecto de todos? Muy enfadada, fui a hablar con ella.
''SARA!!'' Le grité; ''¿Cómo le has podido hacer eso a Chad?'' pregunté. Ella con cara de sorpresa preguntó ''¿El qué?'', ''No te hagas la tonta, le has sido infiel!'' le respondí. Sara puso cara de odio y desprecio, me cogió  del cuello de mi camisa y me amenazó diciendo ''Como digas algo a alguien te enterarás, me vengaré y tu vida será más ruin que la que tienes ya''. Me soltó, y se marchó.
Era el mismo miércoles, pero por la tarde. Había terminado mis tareas y estaba escuchando <My heart is broken> de Evanescence, uno de los grupos  favoritos de Chad. Estaba pensando en por qué le podían hacer eso a Chad, no me lo creía, yo nunca le haría eso... Al cabo de unas horas se me ocurrió una idea, Sara no quería que yo le dijera a Chad lo que hizo, ni a nadie, pero no dijo nada de mostrar. Se me ocurrió un plan, no era muy propio de mi ser tan vengativa, pero sentía mucho odio.